miércoles, 18 de junio de 2014

Mi última cardioversión eléctrica (y van 4)





Mi ECG antes de la cardioversión
 
El lunes me han hecho la última cardioversión. Esta vez fue la primera que hice en una clínica privada, y debo decir que, como esperaba, encontré  importantes diferencias con la Seguridad Social. La atención del personal auxiliar, del médico al paciente, y los tiempos de espera,  fueron claramente mejor que en la SS, el equipamiento técnico y material, sin embargo, deja mucho que desear en comparación con la SS. 

Soy un defensor de la sanidad pública, una de las muchas razones es que, salvo raras y económicamente prohibitivas excepciones,  los que padecemos enfermedades como la mía somos totalmente despreciados por la sanidad privada, interesada sólo en el beneficio económico,  y parásita de la sanidad pública en las intervenciones importantes.

Ahora ya no te piden que ingreses el día antes en la clínica u hospital, como ocurrió  en mi primera cardioversión. En el resto, la cardioversión se ha hecho en una sola jornada, bien por la mañana o bien por la tarde. El único requisito previo es estar en ayunas, y no haber bebido agua en las últimas 2 ó 3 horas.

Antes de la cardioversión me afeito en casa  todo el torso, así me evito los afeitados parciales que suele hacer el personal auxiliar, y que te obliga a completarlo una vez terminada la cardioversión si tienes la mala costumbre, como yo,  de tener la natación como deporte.

Cuando me afeito  lo siento como un rito, no sólo como una preparación física ante la intervención, sino como un rito mental,  como una forma de aceptación ante la incertidumbre, realmente lo siento como un acto de humildad y de sumisión, de reconocimiento de mi propia debilidad ante la vida. Si además te sucede como esta última vez, que te cortas varios granos o lunares imperceptibles, la sangre te da una sensación de total penitencia.  Dado que llevas ya al menos 4 semanas anticoagulado y que te has asegurado de que tu INR esté entre 2 y 3, cortar las pequeñas hemorragias requiere que me tome las cosas con mucha tranquilidad.

La sedación con el Propofol es rápida, escuece ligeramente cuando lo van inyectando lentamente a través de la vía, en pocos segundos notas el efecto y pierdes la consciencia. La sedación es necesaria porque el shock eléctrico aplicado sería de otra forma muy doloroso.

La cardioversión no es más que una descarga eléctrica muy controlada, pero su éxito es muy variable y frecuentemente requiere no sólo de una, sino de varias descargas. Dicen las estadísticas que los riesgos de complicaciones son inferiores al 3%, pero a los que padecemos enfermedades poco frecuentes las estadísticas no suelen sernos de gran interés.

Mi ECG durante la cardioversión, se nota claramente el momento del choque eléctrico y la recuperación del ritmo
 
El éxito de la cardioversión también parece depender de la posición de las palas. Parece que la posición antero-posterior (pecho y espalda) es más efectiva que la antero-lateral (pecho y costado). En mi caso debo decir que en las anteriores cardioversiones exitosas las palas estaban antero-posteriormente,  la cardioversión fallida fue antero-lateral, pero esta última también lo fue antero-lateral y fue exitosa. Los ligeros enrojecimientos que quedan en la piel así lo demostraron, y eso que recordé al cardiólogo este detalle de mi fallida cardioversión anterior.

Sabedor de mi irregular historial de éxitos con la cardioversión, creo que me despierto con tal cara de incertidumbre que enseguida me confirman el éxito o fracaso. Esta vez hubo suerte. Pero en la cardioversión fallida no recuperé el ritmo ni después de tres chispazos. Parece por tanto que la amiodarona sí cumple su función, al menos de momento.


Mi ECG después de la cardioversión eléctrica
En mi caso la cardioversión estuvo apoyada también por una inyección de atropina. La razón es que la amiodarona acentúa mi habitual bradicardia (he llegado a 40 pulsaciones/minuto con la amiodarona frente  a las 50-55 habituales), y la atropina la contrarresta favoreciendo un pulso más normal durante la cardioversión.
Ahora me quedan otras 4 semanas de anticoagulación y de mantener la dosis de amiodarona.

Después de mi primer cardioversión estuve año y medio  en ritmo sinusal, en la segunda cardioversión exitosa estuve 10 meses, supongo que en esta segunda cardioversión no supere el medio año. La pregunta que nadie me ha respondido todavía es, ¿qué pasará cuando vuelva a FA?, la cardioversión en mi caso es una solución progresivamente ineficaz.

5 comentarios:

  1. Hola corazon loco me alegro del exito de tu cardioversion y disfruta profe del verano. Un abrazo. Maria del Castillo

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  2. Me gusta todo lo que describes. No conocía esta patología, sólo de leerla en internet, pero nunca de alguien a quién la sufriese. Mucho ánimo!

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    1. Gracias Chipi, la verdad es que es una patología muy extendida, el 25% de la población mayor de 65 años la padece, de hecho antes se decía que la gente se moría con fibrilación, ahora se sabe que la gente se muere POR la fibrilación. Lo raro es desarrollarla antes de los 50 años como a mi me pasó, solo el 0,3% de la población la desarrolla antes de esa edad. Por cierto, me gustan tus blogs

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  3. Muchas gracias, corazón loco. Te invito a seguirme si te apetece. En breve me pondré manos a la obra sobre un blog de la válvula mitral. A cada uno nos toca un tipo de corazón! Saludos!

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